Cuando los niños comienzan en la etapa de los primeros pasos, también empieza su independencia y con ello la tortura de muchos padres. Entre otras conductas que suelen asociarse con esta inminente independencia es que los niños se rehúsan a comer y/o se convierten en los mas selectivos del planeta en cuanto a gustos gourmet se refiere.
Cuando eran mas pequeños era todo mas fácil, ya que al probar alimentos nuevos se comían lo que se les ofrecía, sin embargo cuando comienzan a querer jugar con sus alimentos en lugar de llevarlos a la boca o bien, se niegan absolutamente a abrir la boquita cuando les queremos dar su alimento es cuando comienza la angustia de los padres.
No te preocupes por este tipo de situaciones. Entre mas angustiados se sientan los padres porque sus hijos no quieren comer, mas difícil será manejar esta situación. Los niños finalmente comerán lo que mas falta les haga. No obstante aquí les damos unos consejos para que sus niños coman lo mas placenteramente posible:
Fijen un horario de comidas para todos los integrantes de la familia, incluyendo al niño, sabemos que hoy en día en ocasiones esto es casi imposible, sin embargo, los miembros que se junten a esta hora deberán de permanecer juntos, comiendo.
Hagan una lista de temas para conversar durante la hora de la comida, o bien platiquen de las experiencias vividas en el día, sin tocar temas que generen tensión o ansiedad.
No obliguen a los niños a comer, esto lejos de ayudar, puede perjudicar. Las negativas de los niños también pueden ser reacciones sinceras a olores, colores y texturas desconocidas.
El trabajo de los padres es proporcionar alimentos y un lugar seguro para comer, sin embargo el trabajo de los niños es decidir cuánto y qué comer. Por ello es esencial que conozcan las peculiaridades de la alimentación y la nutrición en cada una de las etapas de la niñez: neonatal, lactancia, preescolar, escolar y la pubertad y en base a ello procurarles los alimentos.
Planifiquen las comidas según la edad de sus niños, es importante darles gusto en las comidas, por ejemplo platillos que a la vista puedan parecer atractivos (una carita feliz en un par de huevos), y no les den comida en un plato de adulto, los adecuados a su edad suelen ser pequeños y en esa proporción hay que servirles.
Los niños pequeños desparraman la comida al comer, les gusta comer con las manos (esta es una manera de conocer su mundo), comen poco, dicen "no" a los alimentos nuevos; además si están jugando antes de las comidas, necesitan tiempo para calmarse.
Los niños en edad preescolar comen mejor cuando se sientan y hablan con alguien y les gusta preguntar "¿por qué?", les gusta comer lo que ellos ayudaron a preparar, derraman y ensucian.
Si su hijo no come mucho pero su peso y talla incrementan normalmente, no se preocupen. Pero si no existe dicho incremento consulten a su médico, ya que mediante el uso alterno de suplementos alimenticios puede alcanzar su peso y talla, además de consultar con un nutriólogo para que le aconseje los alimentos adecuados a la edad de su pequeño.
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