Cambiar Duele
Cuando ocurren cambios en nuestras vidas, sean agradables o desagradables, esperados o inesperados, transitamos por diferentes etapas, las cuales son:
- Negación. Cuándo se produce el cambio, la primera reacción es negar que se ha producido, restarle importancia o cuestionar su duración en el tiempo.
- Resistencia. Cuando ya no podemos seguir negando la existencia del cambio. Pasamos a rechazar su cumplimiento.
- Depresión. Es el dolor cuando se comprende la certeza de la pérdida o el cambio.
- Negociación. Comprendemos que la resistencia es inútil, que el cambio es firme. Ahora intentamos ver las ventajas.
- Aceptación. Cuando ya estamos preparados para aceptar plenamente el cambio.
Nos guste o no, sufrir una pérdida es una ocasión que nos es dada para crecer debido al cambio que se puede generar. Se crece cuando se acepta el sufrimiento del cambio intentando comprenderlo, para que finalmente surga una transformación.
Las personas utilizamos mecanismos de defensa que nos permiten sobrellevar la angustia que nos producen los cambios, también nos dejan afrontar situaciones difíciles e incluso controlar reacciones emocionales. Un uso apropiado de estos mecanismos es útil y eficaz; pero si es excesivo, se obstaculiza el proceso de crecimiento. Los más comunes mecanismos de defensa son los siguientes, sumados a los anteriormente señalados:
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Represión: el inconsciente nos hace olvidar eventos o pensamientos que serían dolorosos si se les permitiese acceder a nuestro pensamiento (consciente).
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Proyección: los sentimientos o ideas dolorosas son proyectadas hacia otras personas o cosas cercanas pero que el individuo percibe ajenas y que no tienen nada que ver con él.
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Introyección: es la incorporación subjetiva por parte de una persona de rasgos que son característicos de otra.
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Regresión: es el retorno a un funcionamiento mental de nivel anterior ("más infantil").
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Formación reactiva: el pensamiento doloroso es substituido inmediatamente por uno agradable.
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Aislamiento: es la separación del recuerdo doloroso y la emoción.
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Desplazamiento: es cuando la emoción no está conectada con los hechos dolorosos y esa emoción se "actúa" en otra situación o circunstancia totalmente ajena a la original.
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Racionalización: es la sustitución de una razón inaceptable pero real, por otra aceptable.
Los mecanismos de defensa tienen una función saludable en el desarrollo de las personas. El recurso al uso de uno u otro depende de la situación y del sujeto. La finalidad no es removerlos, sino el comprender su función, pero principalmente nos sirven para protegernos del dolor ocasionado por las pérdidas y los cambios en nuestra vida.
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